Una imagen puede documentar un organismo, explicar una idea o acompañar una historia, pero esas funciones no son equivalentes. Explicamos cómo comprobamos la identidad, la procedencia y los derechos de cada recurso, y cuándo preferimos publicar sin imagen.
La función de cada imagen
Distinguimos fotografías documentales, ilustraciones explicativas y composiciones editoriales. Una fotografía puede mostrar un ejemplar concreto, pero no demuestra por sí sola la distribución de toda una especie ni la causa de un comportamiento. Una ilustración ayuda a visualizar una relación o un proceso, sin presentarse como observación real. El tipo de recurso y sus límites deben resultar claros al leer la página.
Identificación y contexto biológico
Antes de asociar una fotografía a una especie comprobamos que la identificación corresponda al organismo visible y que el contexto de la fuente no contradiga el texto. La edad, el sexo, la fase de desarrollo, la estación y el lugar pueden alterar su aspecto; cuando son relevantes, se indican o se evita extraer conclusiones. Una foto etiquetada en una plataforma no constituye por sí sola una identificación validada ni acredita presencia local. Las fichas de especies necesitan una imagen documental identificada y con derechos verificados.
Procedencia y licencia de cada archivo
Comprobamos la ficha original de cada fotografía, no solo la licencia general del proveedor o el resultado de una búsqueda. Conservamos autoría, enlace a la fuente, licencia concreta y condiciones de reutilización, incluidas atribución, cambios y compartir bajo la misma licencia cuando proceda. Que una imagen sea visible en internet, aparezca en Wikipedia o se obtenga mediante un catálogo abierto no significa que pueda republicarse. Ante derechos ambiguos o información insuficiente, no usamos el archivo.
Créditos, modificaciones y reutilización
Los créditos se muestran junto al recurso o en un lugar accesible desde él, con la fuente y la licencia aplicables. Podemos adaptar tamaño y formato para servir la página, pero no ocultamos esas transformaciones cuando deban declararse ni eliminamos una atribución exigida. Recortar o mejorar una imagen no debe hacerla parecer evidencia de algo que no mostraba. Los derechos de una imagen externa siguen siendo los de su autor y su licencia: la publicación en FaunaGuide no la convierte en material propio ni cambia sus condiciones.
Ilustraciones y material generado con IA
En historias generales, guías o explicaciones podemos usar una ilustración editorial cuando no se dispone de una imagen documental adecuada y sus derechos están claros. Si se genera con IA, se identifica de forma visible como tal. No utilizamos estas imágenes para representar documentalmente una especie concreta, sus rasgos diagnósticos, su distribución o un comportamiento observado. Tampoco sustituimos con una imagen conceptual la prueba visual requerida por una ficha de especie.
Vídeo, audio y otros medios
El mismo principio se aplica a vídeos, grabaciones de sonidos y otros recursos: verificamos procedencia, autoría, licencia y condiciones de uso del archivo específico. La identificación del organismo, el lugar y el comportamiento se comprueban por separado de los derechos. Una grabación puede ilustrar un canto o un ambiente, pero sus metadatos deben sostener la especie o el contexto que se le atribuye. No convertimos un recurso libre en una afirmación biológica sin respaldo.
Cuando no hay una imagen adecuada
Una historia o artículo ordinario puede publicarse sin imagen si supera los demás controles editoriales. No forzamos una fotografía irrelevante, repetida, mal identificada o de licencia incierta para rellenar un espacio. Los formatos que dependen de la evidencia visual, como las fichas de especies y los ensayos fotográficos, tienen requisitos propios; si faltan, el expediente debe seguir en revisión o cambiar de formato.
Evitar repeticiones y descontextualización
Buscamos que cada imagen aporte información al contenido concreto y evitamos reutilizar la misma fotografía como imagen principal de artículos distintos. Antes de asignarla, contrastamos los recursos ya empleados y el organismo o proceso que muestra. Una foto de una especie próxima, de otro hábitat o de una interacción diferente no se presenta como si documentara exactamente el caso narrado. La variedad visual nunca prevalece sobre la exactitud o la licencia.
Presentación accesible y límites de seguridad
El texto alternativo describe lo que aporta la imagen sin convertir una identificación dudosa en certeza; pies y créditos permiten distinguir hechos, interpretación e ilustración. Procuramos que el recurso pueda entenderse sin depender solo del color o de un detalle diminuto. Ninguna imagen aislada debe guiar el consumo de hongos o plantas, la manipulación de fauna, un tratamiento médico o actuaciones sobre especies protegidas. En esos casos se requiere valoración especializada y contexto adicional.
Revisión y correcciones
Las identificaciones, licencias y enlaces pueden cambiar o resultar erróneos. Si aparece una duda fundamentada, revisamos el archivo original y la afirmación a la que acompaña; podemos sustituir o retirar el recurso mientras se aclara. Las correcciones documentadas ayudan a mejorar el registro de autoría y el contexto biológico. Los créditos concretos permanecen junto a cada contenido; esta página explica el criterio general y no es un inventario de imágenes.